Abuso del QR

No tengo NADA en contra de los códigos QR. Es más, creo que en muchas situaciones son una buena idea. Por ejemplo, si vas en coche y estás detenido en un semáforo, y hay algún anuncio espectacular que te interese con un código QR, simplemente escaneas el código y ya tienes la información cuando llegues a casa. Lo mismo con códigos QR en los paraderos del transporte público.

Del mismo modo, es cómodo que te entreguen una tarjeta de presentación donde, con un código QR, puedas obtener más información de la persona o de la empresa que representa, en lugar de tener que copiar a mano una URL impresa en dicha tarjeta.

No se diga lo práctico que pueden ser en un catálogo de papel o un volante publicitario: “Escanee este código para más información”. ¡Fácil y rápido!

Ejemplo de código QR

Mi problema es con el ABUSO del uso de dichos códigos, y lo capacitista que llega a ser: Por ejemplo: llegas a un hotel del tipo “todo incluido” donde puedes reservar en los restaurantes temáticos (o de “especialidades”) para la cena. ¿Desea reservar? ¡Escanee éste código QR, descargue nuestra aplicación, regístrese, y ahí puede hacer su reservación. ¿No era más fácil como se hacía antes? Es decir, llegas con el concierge, solicitas el restaurante de tu interés, ven si hay lugar y te apuntan. ¡Listo! (Claro, la empresa hotelera se ahorra pue$$tos de trabajo)

Y luego, llegas al restaurante, pides la carta y… ¡ahora te piden que escanees un QR para ver el menú! ¿En serio? Vaya, uno va de vacaciones a este tipo de hoteles a DESCANSAR, y para algunas personas, “descansar” también significa descansar del teléfono móvil. Ahora resulta que hasta para ver el menú de un restaurante tienes que traer tu teléfono a cuestas, encendido, funcionando y con conexión a Internet. Supongo que algo ahorrará la empresa al no imprimir menús…

Foto real (tomada por mí) del QR para obtener el menú del restaurante)

¿Tendrán claro los de la llamada “industria de la hospitalidad” que no todas las personas que estamos de vacaciones queremos traer el teléfono encendido y conectado todo el día durante nuestras vacaciones? ¿Tendrán claro que hay personas que por dificultades físicas les cuesta trabajo usar teléfonos inteligentes? ¿Tendrán claro que hay personas adultas mayores (“de la 3a edad” les decíamos) a quienes les cuesta trabajo usar estos ¿avances? tecnológicos cuando simplemente quieren elegir o pedir su comida?

Yo, por supuesto, aunque vivo de la tecnología, fingí demencia y me aproveché de mi senil apariencia, para pedir que me trajeran un menú impreso…

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