¿Recuerdan al robot de la serie original (1965-1968) de Perdidos en el Espacio? Cuando detectaba algo que podría ser peligroso, agitaba sus brazos de manguera, asustado, gritando (en una voz “robótica” -al menos, así imaginábamos en los años 60 que hablarían los robots-) “¡Peligro! ¡Peligro!” (frase que se volvió icónica para las personas de esa generación)
Me acordé de la serie no sólo por nostalgia (era una de mis series favoritas cuando yo era niño, en los años 60/70 del siglo pasado), sino porque cada vez que veo a alguna persona manejando mientras va texteando (escribiendo en el celular), me siento asustado como el robot, y sólo me gustaría gritar “¡Peligro! ¡Peligro!”
Y es que EN VERDAD da miedo ver cuántas personas van escribiendo en el teléfono… ¡mientras van conduciendo! Algunas (quizá las menos peligrosas) lo hacen únicamente mientras esperan a que la luz del semáforo cambie y puedan avanzar. Y sí, entorpecen un poco la circulación (a veces, aunque ya esté en verde el semáforo, no empiezan a avanzar hasta que terminan el texto que están escribiendo) y puede ser molesto. Lo malo (donde ya se pone peligroso el asunto) es que a veces ven de reojo que los demás vehículos ya empezaron a avanzar… ¡y aceleran SIN voltear al frente, aún escribiendo en su celular? ¿Y si hay algún peatón enfrente? ¿Y si hay alguna moto en la “caja de motos” y no la ven? No les importa, parece que textear es lo más importante.
Hay veces que vas manejando, y el vehículo de enfrente va zigzagueando. Bajas la velocidad, pues parece que es un conductor ebrio. En sus zigzagueos, de repente invade por momentos los carriles adyacentes. Observas bien y te sorprende que estando borracho vaya manejando tan rápido y no pueda conservar el carril. Por fin, y con todas las precauciones, logras rebasarlo. Volteas a ver, y resulta que el mal control que tiene del auto NO es por ir borracho: ¡es por ir texteando! Incluso, en ocasiones, van manejando moviendo el volante con la pierna, porque están usando AMBAS manos para textear.

Según Infobae, 7 de cada 10 personas textean mientras manejan. Y aunque el dato es de la zona metropolitana de Buenos Aires, Argentina, supongo que en México el dato es muy similar.
No sólo lo hacen cuando van despacio o en caminos secundarios: Como Uds. saben (y si no lo sabían, ahora ya lo saben), actualmente vivimos en Playa del Carmen (Quintana Roo, México), y es común que tengamos que ir a Cancún (que está a unos 70 km de Playita). Para ello tenemos la carretera federal 307 (a la que los locales llamamos “La Federal”), que es una carretera de 3 carriles prácticamente recta y plana donde es bastante común que te rebasen vehículos que van a más de 100 km/h (la velocidad máxima permitida) y que el conductor vaya texteando. Supongo que piensan que, como la carretera es recta, pueden voltear a ver el teléfono…
Claro está que si sólo fuera su vida, no tengo problema con ello: si quieres arriesgar TU vida haciendo base jumping (salto base), volando en un wing-suit o haciendo escalada super-libre, ¡chido por ti! Si quieres dañar tu organismo fumando, bebiendo, inhalando o inyectándote cosas… ¡es TU organismo y TU cuerpo, y como adulto, puedes hacer lo que quieras con él!
Pero cuando por TU imprudencia estás poniendo en riesgo a otras personas que no están participando voluntariamente (llámense otros automovilistas, ciclistas, motociclistas, peatones), entonces si tenemos un problema. Porque -me parece- no hay mensaje de texto ni respuesta urgente que sea más importante que la vida humana. Ni siquiera que la vida animal.
¿Cuál es esa necesidad de textear mientras conduces un aparato de más de 1 tonelada y moviéndose a más de 100 km/h? ¿Cuál es esa urgencia que vale más que tu propia vida, y peor aún, que la vida de otras personas? ¿O que la vida de tus hij@s que van en el auto contigo? En verdad, en caso de una urgencia real, ¿no puedes esperar a encontrar un lugar dónde detenerte/estacionarte/orillarte y entonces, con toda calma, contestar?
Y si el problema no eres tú, sino que te exigen hacerlo (“Mi jefe se enoja si no le respondo al instante”, “Es que si no respondo, pierdo la venta”), entonces tenemos un conflicto aún peor: es, de nuevo, ese capitalismo salvaje al que únicamente le interesan la$ utilidade$ para los accionistas, con un total desprecio a las vidas humanas. Eso lo hace un problema aún más profundo… pero ese ya sería tema para otra publicación.
¡Nos leemos pronto!
Fer.



