Algo que nos complica un poco la vida a quienes vivimos con TDAH (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad) es lo que podemos llamar “cambio de contexto”. Pero, ¿qué es exactamente ese “cambio de contexto” (también llamado en inglés set-shifting or task-switching)? Es el proceso cognitivo que consiste en desconectarse del marco mental de una tarea y volver a conectarse con uno completamente diferente. Es el esfuerzo cognitivo que hace el cerebro para desconectarse de una actividad, “liberar” las reglas o datos de esa tarea y arrancar una nueva: algo MUY sencillo para los neurotípicos, pero muy complejo para quienes vivimos con dicho trastorno.
Digamos que estás trabajando en algo: un reporte en Excel, un poema, programando software, componiendo música. Tu cerebro, por fín, está totalmente centrado en la tarea (después de un buen rato intentándolo). Vas avanzando… y entonces, ¡Un whatsapp de un cliente! O peor aún: ¡Una llamada telefónica! O te llama un compañero de oficina.
En ese momento, tu cerebro, que ya estaba totalmente conectado con lo que estabas haciendo, tiene que desconectarse. Y luego, conectarse con lo nuevo: ¿Quién está llamando? Contestas la llamada. El cliente te hace preguntas que no puedes contestar, porque tu cerebro aún NO hace ese cambio de contexto: necesitas hacer un ENORME esfuerzo para desconectar lo que estabas haciendo, y conectarte con lo nuevo: recordar al cliente, qué proyecto estás trabajando con él, etc.
Por fín, logras hacer el cambio: ya recuerdas el proyecto, le explicas al cliente los avances, y termina la llamada. Menos de 5 minutos.
Ahora quieres regresar a lo que estabas haciendo… ¡JA! ¡Iluso! ¿Qué estabas haciendo? ¿En qué línea del código ibas? ¿Qué dato estabas corrigiendo en Excel? ¿Cuál cuenta bancaria estabas conciliando? ¡Sorpresa! ¡Tienes que empezar de nuevo! Esto está muy complejo, mejor voy a descansar tantito… o a tomar agua… ¿o un café? Ahh, creo que una caminata me ayudará a despejarme…
Y así, una breve interrupción de 5 minutos, que a una persona neurotípica no le habría afectado en casi nada… a alguien con TDAH puede costarnos 1 o 2 horas para poder volver a reconectar en lo que estábamos.
Y es por eso que las personas que vivimos con TDAH no soportamos las interrupciones y a veces podemos parecer difíciles o, como se dice en México, “mamones”.



